Interestelar: Un viaje espacial hacia las emociones humanas | Zacateks.com

Interestelar: Un viaje espacial hacia las emociones humanas

Siempre que se mira al cielo, es imposible definir sus límites, su espacio, su tiempo, lo que fulgura con insistencia son estrellas muertas cuyo recuerdo aún se manifiesta en todo su esplendor, desde el planeta tierra, que ocupa el tercer lugar de la vía láctea y ante la inminente destrucción que el hombre se ha empeñado en realizar en años de evolución, la naturaleza se ha manifestado de la manera más cruel y violenta, defendiendo sus territorios y obligando así al ser humano, a buscar un lugar donde comenzar de nuevo, esto es en términos básicos de lo que habla Interestelar.

Siempre es difícil determinar qué es lo que gobierna a los hombres, si el sentido racional que busca explicar todas las cosas utilizando el método científico y así desechamos todo aquello que es incapaz de comprobarse que con el simple hecho de que su existencia no es motivo suficiente para creer, o todo aquello que dentro de nuestro corazón se manifiesta como una especie de fe ciega, que nos obliga creer, a amar, a aceptar, a entender que todo tiene un porque independientemente de su explicación lógica y aun así no importa ser tachado de tonto ante ello, ante la creencia de que todo será mejor y que de algún extraño modo el motor del mundo y del universo es inexplicable y proviene de una voluntad suprema que se manifiesta internamente  a través del corazón.

Estas son las dos posturas que se convierten en el principal motor de la historia, ya que por un lado tenemos a un padre de familia, que desesperadamente busca salvar a su familia, darles una oportunidad de vivir un día más y por ello se lanza a la aventura, en su caso de carácter emocional al tener que abandonar aquello que el ama más, y por otro lado tenemos a un grupo de científicos que están en la búsqueda de un planeta ideal donde establecer una colonia para que la humanidad pueda recomenzar de nuevo.

Dentro de los terrenos técnico-estéticos debemos reconocer el perfeccionamiento que Christopher Nolan siempre ha manejado en todos sus proyectos, una fotografía espectacular que nos muestra tanto escenarios naturales increíbles así como escenarios espaciales hipnotizantes, unos efectos especiales de primera línea que otorgan un realismo pero no roban cámara ni buscan destacar para convertirse en el elemento principal, Hans Zimmer comprueba con su arriesgada propuesta musical que es capaz de utilizar instrumentos poco utilizados dentro de la música para la ciencia ficción y logra salir con efectiva soltura del riesgo y en definitiva su director tiene una visión tan particular de su relato que logra atraparnos en sus tres horas de duración ante una de las propuestas visuales más interesantes de este año.

Otra de las cuestiones que caben destacar es la elección del reparto, para empezar Matthew McCounaghey se convierte en el corazón del relato, en el alma de la historia y da una clase de histrionismo con momentos dramáticos que nos demuestran porque ganó el Oscar, por otro lado Anne Hathaway y Jessica Chastain también demuestran una efectividad dramática como las contrapartes femeninas, que ayudan a otorgarle un mayor nivel de credibilidad dramática aún a pesar de que en su manejo del discurso, en ocasiones no sea fácil seguirle la línea a todas las explicaciones científicas que en la historia se manejan.

Interestelar es a final de cuentas un interesante relato, perfectamente ejecutado y que se resuelve con soltura a pesar de que en su tramo final podrá generar alguna polémica por sus decisiones dramáticas, pero así es el cine de Nolan, es preciso, no perfecto, pero jamás deja indiferente a la audiencia, una película más a considerar dentro de las próximas nominaciones al Oscar, advertidos están.

Por Oswaldo Tagle Damasco.