Las películas de terror mexicanas más escalofriantes | Zacateks.com

Las películas de terror mexicanas más escalofriantes

Estas son fechas en las cuales se conmemora uno de los eventos favoritos de todos los mexicanos: el Día de Muertos, y para evitar toda parafernalia hollywoodense alusiva a su Halloween me he dado a la tarea de realizar esta lista de las cinco películas mexicanas más escalofriantes, para que puedan verlas, ya que este fin de semana es de festejo a la huesuda. Sin más preámbulos, que comience el horror.

El lugar de honor le corresponde a la película de Hasta el Viento Tiene Miedo, ya que contiene todos los elementos que una buena cinta de terror debe de tener: excelentes actuaciones por parte de un prometedor elenco juvenil, un trabajo de dirección minucioso que utiliza el lenguaje del cine de manera sorprendente por parte de Carlos Enrique Taboada, un ejercicio visual de fotografía y ambientación que no le pide nada a las películas hollywoodenses y sobre todo, los efectos de sonido que se convierten en un personaje más de la historia, la cual, transcurre en un internado para señoritas, en el que el fantasma de una joven hace gala de sus apariciones para cobrar venganza, esta cinta es de finales de los sesentas y eviten a toda costa ver el remake hecho hace unos años atrás con Martha Higareda.

En segundo lugar es para la ópera prima de uno de los directores contemporáneos más creativos que México podría tener y hablo ni más ni menos que de Guillermo del Toro, que en su película Cronos nos narra la historia de un objeto realizado por un alquimista, el cual, al insertar una especie de aguijón sobre la víctima, la convierte en una criatura sedienta de sangre y gracias a ello, puede vivir eternamente.

De los aspectos más interesantes cabe destacar lo original de su historia que hace un replanteamiento del mito del vampiro y con esta película se demuestra que se puede hacer cine de mucha calidad con mucha creatividad y poco dinero.

En el tercer puesto queda una cinta realizada en la década de los sesentas y que con absoluta maestría se cuenta una historia que logra mezclar lo religioso y lo sobrenatural, el filme se llama El Escapulario, y trata de una mujer que le entrega el objeto religioso a un sacerdote argumentando que el que lo posea se librará de la muerte.

Esta cinta es interesante porque es un relato que se ubica en el México rural, mezclando tres historias que en apariencia nada tienen que ver la una con la otra, pero que al final todo queda conectado; el trabajo de ambientación y realización es soberbio y es una de esas propuestas que se quedan en la mente del espectador durante un buen lapso de tiempo.

Para el cuarto lugar aparece otro de los grandes clásicos del terror de la mano de Carlos Enrique Taboada, la cinta es Más Negro que la Noche, que cuenta la historia de Ofelia, una muchacha común y corriente que hereda la mansión de su tía que acaba de fallecer, pero que la condición para que pueda hacer uso del inmueble es que cuide de su gato Becker, que tras aparecer muerto, se desata el terror en la casa.

Esta película tiene todo para generar altas dosis de tensión, actuaciones cumplidoras, una fotografía y ambientación espectaculares en donde se explota el uso del claro oscuro como nadie dentro de este cine en México, y una historia clásica que conecta de manera inmediata con el espectador, al igual que el primer lugar, evitar el remake que se estrenó en este año.

Y finalmente les comentaré sobre esta adaptación literaria al cine pero con resultados por demás interesantes, la cinta en cuestión es El Fistol del Diablo de Fernando Fernández que se divide en una serie de películas, que narran las desventuras de varios personajes de distinta clases sociales a los cuales en un momento de necesidad, se les aparece el diablo ofreciéndoles el fistol, el cual más que traer soluciones a sus problemas les trae la muerte y es así como dicho objeto maligno va pasando de mano en mano y de tragedia en tragedia, ampliamente recomendable.

Por Oswaldo Tagle Damasco.