Por los caminos de Hitchcock: Perdida | Zacateks.com

Por los caminos de Hitchcock: Perdida

David Fincher desde los inicios de su carrera ha dado claras muestras de un cine oscuro, torcido, sórdido, que muestra de manera clara el lado feo de la condición humana, y que en sus personajes logra visualizar toda clase de contrastes que por momentos nos hacen quererlos o por momentos odiarlos, pero eso sí, jamás nos dejan indiferentes, y en su más reciente filme Perdida, da otra catedra de cómo construir un relato interesante de la familia suburbana norteamericana, con todo su lado más retorcido del Estados Unidos de hoy.

Ben Affleck no podía encajar de manera más perfecta en esta historia en la que el boy next door termina enamorándose y casándose de la girl next door para así consolidar el ideal de la actual familia norteamericana perfecta, pero debajo de toda esa pretendida perfección siempre hay un tufo a podrido que hace preguntarnos, ¿realmente existen las historias con finales felices?, y Fincher nos dice: todo tiene un costo, y el tiempo es el principal testigo de ello, quien poco a poco comienza develar los cimientos de sal sobre los cual se ha levantado el castillo.

Rosamund Pike es una actriz de clase, profunda mirada, piel de porcelana, una clara muestra de la belleza clásica norteamericana, quien representa a la contraparte de Affleck, y quien funciona como el epicentro de todo el relato, ella recuerda a esas heroínas de Hitchcock, rubia, hermosa, fría, calculadora, manipuladora, toda una diosa de la indiferencia y es aquí donde esa influencia cobra un mayor sentido al mostrar un relato en el que las cosas no son lo que parecen, cuando ella desaparece de su hogar un día por la mañana.

David Fincher juega de manera perfecta con la audiencia, construye una historia en donde las apariencias, los contrastes, todo aquello que de repente damos por sentado de un momento a otro se tambalea, su ritmo es por momentos contemplativo y por momentos frenético, su suspenso es de tensa calma, tal como los filmes de Hitchcock, las caretas se caen, las tramas se complican y es entonces que el relato toma rumbos inesperados hasta llegar a un final en el que podemos concluir que definitivamente existen personas que están hechas la una para la otra.

Los elementos del cine de Fincher están ahí, una fotografía llena de claroscuros, una luminosidad por momentos que da esa sensación de falsedad, ese tono verdoso que da la sensación que hasta la fotografía está podrida, ese soundtrack de Trent Reznor que por momentos es enérgico y por momentos pareciera ausente, pero no, está ahí, presente en la construcción, muy de fondo pero jamás ignorado, hasta que surge un golpe de efecto, esa precisión milimétrica en la dirección, la puesta en escena en la que los espacios son bonitos pero finalmente huecos, ocupados por entes desinteresados en los mismos, es una visión que no busca la crítica al american way of life sino develar su más torcida verdad.

Podemos resumir, en términos simples, que Perdida es una estupenda cinta que logra mezclar con gran maestría el cine de suspenso de Alfred Hitchcock, las historias más oscuras y retorcidas de la vida suburbana del Estados Unidos contemporáneo, el pulso atinado y experimentado de David Fincher quien comprueba porque es uno de los mejores en la actualidad. Y lo que más me gustaría decir, es que esta película se aleja de toda etiqueta comercial a pesar de contar con actores reconocidos dentro de la industria hollywoodense, no dudaría ni un segundo en decir, que es posible candidata al Oscar, ojalá no me equivoque.

Por Oswaldo Tagle Damasco