Cuando no todo es lo que parece con las drogas: Lucy | Zacateks.com

Cuando no todo es lo que parece con las drogas: Lucy

Luc Besson es un director que, durante la década de los noventas, sorprendió al mundo al realizar cintas con muchas dosis de acción, tramas simples pero bien ejecutadas y con un mensaje de repente demasiado obvio, nos entregó algunas heroínas del cine demostrando que las mujeres, al igual que los hombres, son también capaces de patear traseros, pero sobre todo nos dio un cine de entretenimiento lleno de mucha calidad técnica que logra sobrepasar el transcurso del tiempo.

Después de sortear innumerables baches a lo largo de su carrera como director (ya que como productor y guionista la cosa es distinta), ha logrado sacar un filme que se ha convertido en un hit taquillero,  estamos hablando de la cinta Lucy.

Protagonizada ni más ni menos que por Scarlett Johansson a quien ya se le ve muy cómoda en el papel de mujer fatal capaz de soltar golpes a diestra y siniestra a cuanto ente se le coloque enfrente, convirtiéndose en la nueva musa del director quien logra explotarla en la medida de lo posible y ella lo hace de lo más complacida.

En cuanto la historia que se cuenta, Lucy es una chica norteamericana que es secuestrada por la mafia y la pretende utilizar como mula para transportar droga, pero algo ocurre que la carga se revienta, permitiendo que el contenido se propague en el interior de la protagonista y así, poco a poco esta mujer ira desarrollando toda clase de habilidades que la llevarán a desarrollar el cien porciento de su capacidad cerebral.

Si bien la trama suena hasta cierto punto absurda, sirve como pretexto para presentar espectaculares secuencias de acción, efectos especiales de primera línea, cuestionamientos del porqué el ser humano utiliza tan poco el potencial que tiene en el cerebro y de repente trastabillar con un poco de filosofía de fin del milenio pasado.

Lo interesante de la película es que Besson desmarca de sus antiguos filmes, haciendo que la película tome un rumbo inesperado, tanto para bien como para mal, ya que en las cuestiones filosofales la cinta se queda corta en sus cuestionamientos y como producto de ciencia ficción falta más de trabajo en la labor de guión para poder solventar esas cuestiones.

Pero como producto de entretenimiento cumple a cabalidad, si bien de repente el ritmo merma de una escena intensa a otra, no cabe duda que este director aún no pierde el pulso para ejecutar espectaculares escenas de acción.

Finalmente cabe mencionar que la cinta es lo que promete, no más no menos, explota la imagen de mujer fatal de su protagonista, utilizándola en diversas secuencias de acción y la utiliza como un vehículo para hacer algunos cuestionamientos sobre la raza humana que se queda a medio camino, así que esta es una propuesta que sólo sirve para pasar un buen rato y nada más, no se le deben buscar tres pies al gato.

 

Por Oswaldo Tagle Damasco