La desangelada testosterona de Los Indestructibles | Zacateks.com

La desangelada testosterona de Los Indestructibles

En la publicación pasada les hablé de cómo la nostalgia ha invadido el ámbito del cine, y ha generado una serie de productos provenientes de la televisión, y en este caso de los héroes de acción de los noventas que buscan, una vez más, generar ganancias a partir de los viejos recuerdos, de cómo en sus buenos tiempos eran capaces de enfrentar toda clase de villanos y por muy lastimados que resultaran, siempre lograban salvar el día y esa fórmula aún sigue dando para más… pero no para tanto.

Los Indestructibles 3 es un producto que ya muestra un claro desgaste de la franquicia, que en un inicio resultaba curiosa ver esa necesidad de ser rescatados del olvido aquellos héroes de acción, y a partir de la iniciativa de Sylvester Stallone de juntar a las antiguas glorias con las nuevas, resultaría en cierta medida en una fórmula que funciona, con sus claras limitaciones y que a este punto, es necesario un replanteamiento porque la película, aunque acumula más y más personajes del pasado, ya comienza a apestar a viejo de nuevo.

De entre los elementos que podemos destacar de la película, es la incorporación de un Harrison Ford al que ya se le nota que le pesa la edad, pero dentro de sus limitaciones en la acción realiza un buen trabajo, un Antonio Banderas que funciona como elemento cómico y que a pesar de que ya se le nota la edad con mayor claridad, aún sabe propinar golpes como en sus buenos tiempos de Pistolero; un Wesley Snipes cuya introducción es de lo más estimulante, pero, para su mala fortuna, todo queda en eso, totalmente desaprovechado su personaje, y finalmente quien logra destacar más, es Mel Gibson como el villano y cofundador de los Indestructibles que busca cobrar venganza de su antigua pandilla.

Lo malo de esta película es que no logra alcanzar el nivel de su antecesora, y se posiciona fácilmente como un producto inferior dentro del cine de acción, la disminución de la violencia para que la película pudiera llegar al mercado de los jóvenes no es una decisión muy acertada ya que se pierde mucho del efecto e impacto visual de las cintas anteriores.

Por otro lado, está la elección de un nuevo equipo de Indestructibles que rosan poco menos que la antipatía y si bien el planteamiento del relevo generacional está presente en la trama, se diluye fácilmente ante la incompetencia y efectividad de este nuevo equipo de héroes que sólo sirven para hacer bulto entre tanto personaje. La historia que se cuenta, ya la hemos visto más de mil veces y sólo sirve como pretexto para el lucimiento personal de sus protagonistas.

A final de cuentas, Los Indestructibles 3 resulta ser una película sosa, desangelada, poco impactante, con un desarrollo pobre de los personajes, y muestra que esta fórmula ya no alcanza cuotas de creatividad suficientes como para sostener un filme de esta naturaleza y que requiere con urgencia un replanteamiento del universo de los héroes noventeros o definitivamente dejarlo en trilogía antes de que le pase lo mismo que a Transformers: La Era de la Extinción.

 

Oswaldo Tagle Damasco