Érase una vez… un dragón | Zacateks.com

Érase una vez… un dragón

No sé de donde ha surgido esa necesidad de llevar a la pantalla grande, adaptaciones inspiradas o basadas en los grandes clásicos del cine animado, que a lo largo de los años, la casa Disney nos ha colocado generación tras generación en estas versiones edulcoradas de los cuentos de los Hermanos Grimm que una vez más, buscan ser reinterpretados para llevarlos a las nuevas audiencias, lo que me lleva a cuestionar, ¿qué no son suficientes los filmes anteriores?

Al parecer la respuesta es no. Disney está empeñado en exprimir nuestros bolsillos, y vaya que lo ha hecho ya, no conforme con su maquiavélica alianza con Marvel, con la compra de Lucas Films y con su fallido intento de ser reconocido más allá de las películas animadas, mostrando de manera desesperada hacerse de un nuevo clásico (Frozen es una cinta animada) que logre romper esa maldición de las producciones live action, amén de los filmes de Los Piratas del Caribe, la mal lograda Alicia en el País de las Maravillas que han sido fenómenos taquilleros pero con resultados artísticos bastante mediocres, y todos esos bodrios que salen directo a DVD o pasan en el Disney Channel, mejor ni comentar al respecto.

Las anteriores aseveraciones son con la finalidad de exponer lo que Maléfica, la más reciente cinta de la casa de las ideas y protagonizada por una esquelética Angelina Jolie nos pretenden vender.

El principal problema de la cinta, es que se aleja del clásico La Bella Durmiente de 1959, que en lugar de buscar un cambio en el planteamiento de la historia (ya que la película la vemos desde el punto de vista del “villano”), solo parece buscar una justificación para mostrar esa conversión de una hada buena y bondadosa, a un monstruo desalmado y sin escrúpulos, o al menos eso es lo que nos quieren vender, humo de mago que lo único que hace es mostrar las carencias argumentales y débiles que solo funcionan para mostrar a su protagonista lo más hermosa posible (no es una queja).

En cuanto a la puesta en escena, no se nos muestra nada trascendente, este aspecto medieval mágico ya se ha visto con mejores resultados en otras cintas que si resaltan en épica de manera natural (cof, cof Señor de los Anillos), en donde lo más destacable es el uso de la paleta de colores (la cual si tiene un cierto uso de carácter psicológico y de contrastes que se dan por obviedad), el trabajo de iluminación y composición (realizados en función de iluminar los glorioso ojos de la Jolie como si fuera Morticia Adams) y los efectos especiales que si bien no tendrán una nominación al Oscar, pues al menos son decentes en función de las necesidades dramáticas.

Sin duda Maléfica es un personaje que le queda como anillo al dedo a Angelina Jolie, lo sabe explotar muy bien, y aun cuando las motivaciones de su personaje sean de lo más cliché, es el talento de la novel actriz lo que la saca adelante, por desgracia no es el caso del resto del reparto, lamentable sobre todo cuando tienes a una joven promesa como Elle Fanning que ha dado muestras de un gran talento y sólo sirve como excusa dramática, así como de punto de unión de los dos polos opuestos de la balanza, el personaje del rey, quien es aquí el verdadero villano, es caricaturizado y ridículo a tal grado de que la que se suponía debería ser la villana termina convirtiéndose en la víctima… potencial desperdiciado.

En grandes rasgos podemos decir que para poder apreciar esta cinta, es necesario olvidarse de la versión animada, porque muchos de los elementos que en aquella funcionaban, aquí ya no, la película es entretenida, visualmente interesante, con una épica metida con calzador y que definitivamente no será el clásico live action que Disney necesita para poder consolidarse en este rubro, así que ahora mis esperanzas radican en la versión de carne y hueso que realizará Sofía Coppola de la Sirenita, al menos, ella tiene la visión y la sensibilidad para desarrollar buenos personajes y no utilizarlos como pretexto para justificar una superproducción de buena factura técnica pero mala en contenido dramático y que no respeta su material de origen, juzgue usted.

Por Oswaldo Tagle Damasco