El regreso del rey de los monstruos: Godzilla | Zacateks.com

El regreso del rey de los monstruos: Godzilla

Es realmente complicado tratar de tomar algo que pertenece a otra cultura, pero que en el fondo es la representación de los mismos miedos que por décadas han padecido ambas sociedades, el cine de ciencia ficción de los años cincuentas mostró ese temor por la guerra nuclear manifestado en toda clase de criaturas principalmente de carácter alienígena en Estados Unidos, mientras que en Japón después de lo ocurrido en Hiroshima, dio como resultado la creación del mayor ícono del cine de desastres con Godzilla.

 Es importante dejar en claro antes de avanzar con el análisis de la nueva producción hollywoodense, que el Kaijú oriental en cuanto a su representación busca acercarse más a la imagen que desde 1954 ha llegado a la pantalla de cine, con la salvedad de que la tecnología ha logrado mostrar un monstruo mucho más sofisticado en su forma y texturas, pero lo mejor viene a la hora de manifestar sus poderes y representar ese potencial nuclear del personaje.

 Los movimientos son idénticos, lentos pero mortíferos y sus dimensiones sobrepasan los rascacielos neoyorkinos, alejándose totalmente de la imagen de Tiranosaurio Rex que hiciera Roland Emmerich en su versión de 1998.

 La historia que se representa en la actualidad tiene dos vertientes que por un lado es su mayor fortaleza pero por otro también es de donde se tambalea en ciertos aspectos, el desarrollo se da de manera paulatina mostrando una introducción de personajes que serán determinantes para el desarrollo dramático, en el cual para nuestra mala fortuna, Godzilla juega un papel secundario, porque no representa la principal amenaza, y eso hace su paso por la pantalla grande sea meramente anecdótico y sólo hasta el final de la película podemos ver su poderío, cuando existen dos ocasiones que pudieron haberse explotado de manera espectacular y solo dejan al espectador en la terrible espera de los enfrentamientos que en la pantalla se suceden más no se desarrollan.

 Por otro lado están una serie de personajes que son interesantes pero no se aprovechan, y están otros actores que lejos de aprovechar su presencia en pantalla, pareciera que activaran el modo de stand by por lo que su falta de compromiso se nota generando una indiferencia con el espectador.

 El factor humano es importante en el cine de desastres pero esto no llega a ser determinante en este caso, el director es incapaz de lograr generar una emoción genuina y de explotar el talento de sus protagonistas que logran salir a flote como pueden.

 De entre lo que se puede destacar de esta superproducción, es que la labor visual es por demás interesante, la fotografía, los efectos especiales son de primera línea, lo que genera un alto grado de credibilidad de lo que ocurre en pantalla, la música logra levantar dramáticamente ciertos momentos, generando emoción, más cuando Godzilla hace aparición y demostración de su poderío.

 ¿Es esta película un digno regreso del rey de los monstruos? Es un sí forzado, la película tenía una buena trama que podía ser explotada con mayor acierto, pero la incapacidad de su guionista y de su realizador apenas logran sacarla de la medianía, cuyos mayores atributos son de carácter visual, de respeto al personaje de origen, de la acción que transcurre en pantalla y sobre todo que la película sí se siente como un blockbuster, como una cinta de desastres, que esperemos si logran realizar una secuela, al menos logre caer en manos más expertas dentro del género, para que logre explote el potencial de la calamidad más grande de la humanidad: Godzilla.

Por Oswaldo Tagle Damasco

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