Siento que… Jumbo está de vuelta, o estaremos ¿alineados para siempre? | Zacateks.com

Siento que… Jumbo está de vuelta, o estaremos ¿alineados para siempre?

Sin duda, una de las cosas que más placer nos provoca como seres humanos capaces de apreciar el arte y la buena música es ir manejando en tu carro, con el reproductor puesto y que de repente, de manera sorpresiva, te ataque una de esas canciones que dibujan una sonrisa en tu rostro y que la melodía de la canción fluya de manera ruidosa (muchas veces desafinada) por tu garganta contagiando de energía y emotividad a aquellos que vienen a un lado de ti, muchas veces, estos temas son aquellos que se vuelven clásicos, y casi todo mundo se sabe, y las cantan de manera tan desaforada como tú.

          No cabe duda que en el ambiente del rocksito nacional existe una banda que ha logrado ese cometido, muchachas emocionadas lagrimean de nostalgia, jóvenes mueven sus cabezas, cierran los ojos y cantan. Jumbo, logró dejar en claro que un estilo propio, melodías suaves y pegajosas, letras sencillas y  sinceras, pero sobre todo, una generación dispuesta, pueden crear un vínculo especial con su público, un vínculo que aun  ahora, 15 años después, hacen que escuchemos las rolas de su primer disco como si fuera ayer.

          Siempre es bueno recordar a esas bandas cuyas melodías y letras nos transportan (de manera ruidosa y medio gritona) a esos momentos que nos hicieron vibrar (sí, lo tengo que admitir, la canción de “Alineados para siempre” en algún momento me hizo dejar escapar una que otra lagrimilla en la presentación en el teatro del IMSS por allá en el año 2000), por lo que ahora, aprovechando el lanzamiento del nuevo álbum de los “Jumbos” vale la pena hacer una recapitulación de la historia de la banda, y una revisión de lo que suena, es un completo regreso.

          ¿La ciudad?, Monterrey, Nuevo León, ¿El año? 1999. Los integrantes de la extinta banda “Blueswagen” ahora arropados bajo el nombre “Jumbo” lanzan su primer producción discográfica, un disco claro, sincero, un disco que al igual que el primer disco de otra banda regiomontana (Zurdok) abrirían el paso para lo que conoceríamos como la “avanzada regia”. El disco sería una completa delicia de principio a fin, colocando temas en toda la juventud mexicana, temas que serían tocados en fiestas fresonas (de esas de vasitos rojos, cubas de bacacho blanco y whisky con agüita mineral), fiestas de secu (de esas de jugar a la botella, darse besitos en un armario y que generalmente terminaban en catorrazos), antros, fiestas de barrio, etc, Jumbo y Zurdok  lograron inyectar un rock tan característico y propio que a todo mundo gustaba.

          A “Restaurant” le siguió otra producción casi al mismo nivel que la anterior, el “D.D. y ponle play”. Sale a la par del tercer disco de Zurdok, (Maquillaje). Un disco melódico de principio a fin, que logró posicionar a Jumbo como uno de esos grupos con “carácter de exportación” y los lanzó en una gira junto con Zurdok como parte principal del menú musical y a Kinky y Zoé como teloneros, una gira que los llevó a las principales ciudades de México, y a los Estados Unidos, la gira duró cerca de dos años y medio, y terminó a principios del 2003, año en el que lanzaron su tercer disco en estudio “Teleparque”.

          Con su tercer disco, la banda regiomontana pierde en mucho el sonido que los caracterizaba, pierden esas melodías pegajosas que hicieron que las chamacas se enamoraran y que los chamacos las dedicaran, en sí, que la escena musical tuviera a Jumbo como uno de esos “grupos fresitas que a todo el mundo le gustan”. Ahora, por querer “actualizarse” (adoptar sonidos de vanguardia influenciados por el nuevo garage rock de inicios del nuevo milenio), habían perdido esa fuerza y dinamismo que los caracterizaban y hacían resaltar entre el resto de la escena rockerona mexicana, “teleparque”, a pesar de los intentos por hacerlo notar en la radio y de mostrar un crecimiento musical en la banda, nunca logro despegar, iniciando lo que parecía la caída en picada de Jumbo.

          Dos años después Jumbo regresa con una nueva producción musical, “Gran panorámico” es el cuarto disco de los regiomontanos, pero marca un antes y un después en la historia de Jumbo, los hermanos Eddy y Enrique Gonzales abandonan la alineación de los “Jumbos” llevándose con ellos parte de la energía explosiva de la agrupación y la base rítmica de la banda, cabe hacer mención que el principal acierto de la banda en este álbum fue el incluir un DVD en donde se rememoraban sus principales éxitos, por lo que hacía las veces de una antología de la agrupación regia.

          El disco “Superficie” lanzado en el 2007 pasó sin pena ni gloria por las estaciones radiofónicas quizá lo que motivó un poco las ventas del álbum fue la gira que la banda dio para el Rockampeonato, auspiciado por una empresa de telefonía móvil, de ahí en más, el disco, sin mucho encanto, pasó completamente desapercibido.

          Dos años después y festejando la primera década de guitarrazos de la banda lanzan una antología acústica de temas (ningún hit), el álbum “Alamo: canciones de madera, Vol. 1” incluía versiones acústicas de los sencillos de “superficie” , tres temas inéditos y un tema que le permitiría a la banda embarcarse en una nueva gira “Vive”, el tema si bien logró enganchar al público mexicano, no logró remontar a la banda a sus viejas glorias.

          Iniciando con una década nueva y con pilas cargadas en el año 2012 ls regios lanzan su séptimo álbum “Alto al fuego” se presenta como un paso adelante para el regreso de Jumbo, la banda retoma aquella energía que los caracterizaba, las melodías sencillas y fáciles de ser coreadas, canciones que de nuevo nos hacen suspirar, golpear el piso con la punta de los pies y sonreír, Jumbo en este disco se lanza de nuevo por esos (ya no tan chamacos) que alguna vez bailaron con sus temas, por los que ahora escuchan sus rolas camino a la chamba o en esas reuniones escolares de ex compañeros que nostálgicamente chocan los vasos brindando por épocas de descontrol, “Alto al fuego” se convierte así en un gran álbum, un disco más sincero que los anteriores, con un sonido mas propio, mucho más Jumbo.

          La banda regia dejó esperar poco más de dos años para regresar con una nueva producción musical, el nuevo disco de Jumbo “Alfa Beta Grey” continúa con el sonido retomado en “Alto al fuego” un sonido ágil, enérgico, si bien es cierto, conocido y familiar, también es cierto que ahora Jumbo suena a lo que queríamos que sonara, a esa banda que nos hacía perder la cabeza de repente, aplastarnos en un sillón, reír, llorar, etc. Los diez temas que recorren el “Alfa Beta Grey” suenan bien, muy bien, quizá en algún momento pierde la energía continua del “Alto al fuego” pero aun así, todos los temas siguen sonando a Jumbo, así, sin pretensiones, un descanso en medio de todo el ruido musical actual, un gran disco, dirigido si para aquellos que hemos crecido con “Jumbo” pero sin lugar a dudas, buscando abrirse un espacio nuevo en la escena musical, y por que no decirlo, retomar el lugar que le corresponde a la banda regia.

          Jumbo regresa de esta manera con nuevos bríos, con letras maduras, pero sin dejar de lado los juegos de palabras y sonidos a los que nos tiene acostumbrados, la gestación del álbum se da de una manera natural entre la banda, con una serie de grabaciones caseras que llegaron a las manos del productor Milo Froideval quien logró motivar el camino de la banda hacia el los sonidos que los caracterizan, en el proceso de composición, pulido y grabación del álbum se convierte así en el quinto “Jumbo” al grabar los teclados para las rolas del álbum.

          El álbum abre con el primer sencillo del disco, el tema “sin respuesta” es un tema con riffs marcados de guitarra, la batería lineal le otorga  una sensación de continuidad que se acompaña de manera impecable por el bajeo de Charly, así como una letra que habla sobre separaciones dramáticas y deseos, sin duda, una excelente elección de un tema como sencillo del álbum, una canción que puede ser escuchada en cualquier lugar, a cualquier hora del día, solo o acompañado, un gran tema.

          El segundo tema “bala perdida”  desde que inicia nos da una cachetada guajolotera llena de nostalgia noventera al usar letras que de inmediato nos hacen recordar “monotransistor”, “dulce ácido” y “dilata”, de nuevo, riffs de guitarra, una canción de búsqueda y quizá un tanto cargada de esperanza, un amor que se queda a la expectativa, que a la larga, por catastrófico que suene, “…tu bala perdida en un lugar tiene que aterrizar”, un interludio que le proporciona todo el tiempo a la canción para poder despegar, un gran tema, que sin ser espectacular da esa impresión de poder elevarse en cualquier momento.

          “Cambio y fuera” es el tercer tema del álbum, con riffs que quizá nos podrían recordar alguna playa o algún viajecito entre amigos, la onda playera se mueve entre los acordes de la canción, Jumbo retoma sus letras metafóricas esperando algún beso sin caducidad, reencontrándose con lo que hace algunos años dejaron atrás, los juegos de palabras regresan, las espirales, todas esas figuras narrativas que los caracterizaron, una canción muy, muy jumbo.

          “De pie” es una canción que nos habla sobre aguantar, sobre errores, pérdida de fe, caídas y triunfos, un tema ágil, en donde el teclado por primera vez nos deja ver el juego que ha venido realizando con la guitarra, una canción llena de energía, un coro ágil y una letra bien estructurada, un tema para tomar en cuenta.

          El quinto tema “Estrellas” nos da una pequeña pausa después del torrente de energía mostrado hasta el momento, una balada tranquila, romántica, el acompañamiento constante de la guitarra y la voz juguetona de Castillo hacen de esta canción una de las mas bellas del disco, por primera vez en el disco aparece una canción que puedes dedicar, el teclado de Froideval nos recuerda a lo que hacía Eddy en “siento que”, un tema de esos, “bonitos” que puedes escuchar abrazad@ de tu chav@.

          Para seguir con la misma energía baladezca el tema “Invisibe” deja de ser dedicable (a menos que quieras decirle a tu chav@ que no l@ extrañarás por que nunca ha estado ahí), la letra reclama un poco, ahora se vuelve visceral, quizá recordándonos un poco a lo que fue “súper actriz”, los tonos ahora se vuelven un tanto oscuros en comparación con lo que los regios venían manejando hasta el momento, la batería marca la pauta mientras el teclado y la guitarra siguen ese juego que han venido manejando durante todo el disco, un muy buen tema.

          La energía regresa con “Hologramas” una canción ágil. contrapunteada por la batería que estalla a veces pero nos mantiene a la expectativa durante casi toda la canción, la rola nos habla sobre una separación y como muchas veces al intentar recuperar las cosas terminan rompiéndose aun más, instrumentalmente es una muy buena rola, quizá la letra se quede un tanto floja en ciertas partes ya que nunca explotan en si el potencial en la voz de Castillo.

          “Siempre más” retoma el estilo Jumbo al mezclar una melodía ágil y sencilla con una guitarra que sube y baja, la batería marcando el paso y el bajo colándose despacio por el camino que la voz deja abierta, otra canción que de inmediato identificamos con el sello característico de la banda, un tema que nos habla sobre el desear las cosas pero no encontramos la manera en la que las podemos alcanzar, alguien que siempre anhela algo más allá de lo que podemos ver, un tema que desde el punto de vista de su muy humilde servidor, se queda también a medias, perdiendo en cierto punto la energía que acompaña la canción, la cual, es recuperada cerca del final al involucrar una vez más al teclado.

          El ritmo cambia de manera un tanto extraña en “Juego de herir”, mostrándonos algo cercano a un vals, la voz de Castillo suena fenomenal en esta canción, en parte, gracias al soporte que le dan tanto el teclado como la casi imperceptible guitarra acústica (que suena por primera vez en el álbum), una canción que en cierta medida nos recuerda también un poco a lo que Zurdok hizo en el álbum “hombre sintetizador”, ya que el ritmo y los cortes líricos nos llevan por un tema completo, muy bueno, la guitarras por primera vez se acompañan y se matizan una a la otra, la batería ahora no suena tan estruendosa como en otros temas dando paso a que el bajo ahora sea el que contrapuntea el tema, una excelente canción.

          El álbum cierra con un tema ágil (al parecer los regios escogieron sus dos mejores temas para cerrar el disco), la batería suena totalmente Jumbo, “El fin del mundo” es una rola que entra completamente en la nueva ola del rock nacional, letras ágiles, la guitarra rápida pero sin ser estruendosa, el constante acompañamiento del bajo y los puentes musicales que van haciendo que la canción poco a poco suba de intensidad, un tema incluso bailable (un servidor está tapeando el piso y moviendo la cabeza mientras escucha la canción), un tema muy actual, pero con el sello característico de la banda regiomontana.

            Para aquellos que esperen un sonido completamente diferente de Jumbo en este álbum, quizá se lleven una ligera decepción, si bien es cierto que regresan con una nueva propuesta tampoco nos dejan ver un sonido revolucionario en la banda, Jumbo ha vuelto a sonar a Jumbo, dejaron de parecerse a otras bandas y recuperaron el estilo que los caracterizaba, ahora, la música es cíclica, y en este cilindro histórico – musical resulta que el sonido de finales del milenio pasado viene escuchándose muy fuerte, esperamos también el regreso de otra banda regiomontana que dejó marcado un estilo muy particular en el rock mexicano.

            Pero esa, es otra historia, por lo pronto, escuchemos el nuevo disco de Jumbo, recordando con nostalgia aquellos ayeres cuando éramos jóvenes, ahora, Jumbo está de vuelta, con la misma energía que hace 15 años, con su estilo característico y muchas ganas de regresar a la escena musical, bien por los regios y a darle que esto de la música jamás se termina, les deseo una gran semana y les envío un abrazo lleno de guitarrazos, hasta la próxima.

 

L.C.yT.C. Pablo Esparza Flores
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