México desperdicia 10 millones de toneladas de alimentos al año | Zacateks.com

México desperdicia 10 millones de toneladas de alimentos al año

Según datos del Grupo Técnico de Pérdidas y Mermas de Alimentos, señala que en México se desperdician más de 10 millones de toneladas de alimentos al año, que representan el 37 por ciento de la producción agropecuaria en el país.

En el mismo tenor, de acuerdo al Banco Mundial, unos 80 millones de toneladas de alimento se desperdician anualmente en América Latina, el equivalentes a 15 por ciento de lo que se produce cada año.

Aunque no es consuelo, comparativamente América Latina es la región del mundo que menos comida desperdicia o pierde. En los países desarrollados, esta proporción puede alcanzar más de un tercio de la producción total de alimentos, dice el estudio del Banco Mundial.

El informe señala que la fecha de caducidad de los productos es un factor que contribuye de manera importante a estas pérdidas, especialmente en la etapa del consumo familiar, ya que el consumidor tiende a pensar que no es seguro ingerir un alimento después de la fecha de caducidad, pese a que los expertos adviertan lo contrario.

José Cuesta, experto en pobreza del Banco Mundial, explica que este desperdicio de alimentos supone terribles pérdidas en la inversión en agricultura y en los insumos de energía necesarios para producir comida que después se pierde y de la que no se obtienen los ingresos esperados.

Algunas son tan sencillas como por ejemplo usar recipientes de plástico para depositar la fruta que se recolecta -en lugar de bolsas-, o mejorar los sistemas de refrigeración para evitar pérdidas en la fase de almacenamiento.

A su vez, el informe indica que la lógica económica de este problema es simple pero abrumadora: cuanta más comida tiren los hogares, más comida adicional tendrán que comprar para poder cubrir sus necesidades.

“Esto implica que las familias utilizarán una mayor proporción de sus ingresos en comida y menos en otras actividades como educación o sanidad”, agrega el informe.

Se denuncia que a pesar de las repetidas crisis en el precio de los alimentos que el mundo viene padeciendo desde 2007, los gobiernos de la región no han llegado a políticas concretas de cambio de hábitos de consumidores y productores para frenar el grave problema del desperdicio de comida.

“No hay mucho nivel de conciencia, ni siquiera en los países más ricos. Hay conciencia para producir más alimentos pero no para mejorar la tendencia de pérdidas de alimentos en la región, sobre todo en concientización y educación”, concluye José Cuesta.

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