Cinco películas que nos hacen odiar San Valentín | Zacateks.com

Cinco películas que nos hacen odiar San Valentín

El 14 de febrero es una fecha que a muchos emociona y a otros no tanto, y para aquellos que se sienten grinchs en este día, aquí les dejamos una lista de cinco películas contemporáneas anti San Valentín para disfrutar de esta festividad.

La primera  es 500 días con ella (500 Days with Summer), un filme protagonizado por dos de los actores más hipsters de la historia: Joseph Gordon-Levitt y Zooey Deschanel, y que nos cuenta un idílico romance en el cual la chica le rompe el corazón al chico, y que nos enseña que en la vida todos son ciclos. Un aspecto relevante de esta cinta es que aquí la malvada de la historia es ella (muchos se tomaron demasiado enserio el papel), quien juega con los sentimientos del macho hasta destrozarlos de la manera más vil que puede haber: casándose con otro. Mención aparte merece el soundtrack que es uno de los más alternativos de los últimos años y que encaja perfecto con la historia.

Triste San Valentín (Blue Valentine) está protagonizada por una de las parejas más sensuales y explosivas de la pantalla grande: Michelle Williams y Ryan Goslin, quienes interpretan a un matrimonio que poco a poco se está desmoronando, el amor parece cada vez más distante y todo termina en una separación dolorosa dejando profundas cicatrices que difícilmente el tiempo logrará curar, esta cinta tiene ese aspecto contemporáneo en el cuanto al tema de las relaciones modernas y como en un abrir y cerrar de ojos todo se puede esfumar.

La siguiente historia se sitúa en Francia en el conocido burdel llamado Moulin Rouge (Moulin Rouge), y la historia se trata de un escritor que llega a este lugar e inmediatamente termina enamorado de una cortesana llamada Satine, pero como siempre el dinero juega un papel preponderante en estos ámbitos, por lo que todo se le complica a este pobre individuo. La cinta tiene de todo: música contemporánea puesta a disposición de este drama, actuaciones memorables por parte de Nicole Kidman y Ewan Mcgregor, una historia sencilla pero efectiva, una puesta en escena donde destaca lo visual en el que se incluyen alegorías de todas las clases y un trágico final que una vez más se nos demuestra que nada en el amor es para siempre.

Siempre El Mismo Día (One Day) es de esas películas cursis que hablan sobre dos personas que desde antes se gustaban pero por algún motivo y otro a lo largo de su vida no logran concretar estar juntos, y cuando por fin todo conspira a su favor, el destino les juega una mala pasada; la película se sostiene básicamente por las actuaciones de Anne Hathaway y Jim Sturges que realizan interpretaciones correctas. La cinta tiene un cierto aire bohemio, algunos tintes shakesperianos, y una historia que se muestra anecdótica pero sin caer en el simplismo, no será el gran clásico del drama romántico pero tampoco es una cinta olvidable.

Y por último hablaré de Nunca Me Abandones (Never Let Me Go), es una cinta de ciencia ficción que, aunque no lo parezca a simple vista, nos habla de un triángulo amoroso que se gesta básicamente desde la infancia en un orfanato y que al crecer cada uno va tomando su futuro, el cual cabe destacar, no es muy promisorio para ninguno de ellos. Esta resulta una cinta por demás interesante por varios aspectos: un cuadro actoral de primera donde destacan Carey Mulligan, Andrew Garfield y Keira Knightley, una historia ubicada en un futuro distópico, un tema donde las relaciones humanas alcanzan niveles sumamente complejos ante el inevitable destino, y una puesta en escena que aunque modesta no pretende deslumbrarnos con melcocha sino con ligeras dosis de elegante dramatismo gracias a la mano de Mark Romanek.

Oswaldo Tagle Damasco.