Alameda “Trinidad García de la Cadena”, legendario sitio de reunión familiar. | Zacateks.com

Alameda “Trinidad García de la Cadena”, legendario sitio de reunión familiar.

 

 

Zacatecas, Zacatecas.- Lo que ahora conocemos como: “Alameda Trinidad García de la Cadena”, ha sido considerado por décadas un sitio majestuoso, promotor de la familia y de unión ciudadana, sus orígenes datan del año 1781, cuando se dio inicio a la construcción de un Paseo en Zacatecas, cinco años más tarde, ya era considerado como un espacio de reunión dominical por las familias de aquella época.

En 1789, un grupo de comerciantes y mineros de la ciudad, llevaron a cabo la construcción de un espacio más digno, esto, debido a la importancia que había alcanzado entre la población dándole por nombre, “hermoso y dilatado paseo”, ahí colocaron álamos, sauces y moreras, así mismo, una cerca de protección, convirtiéndose así, en el centro de atención, ya que se ubicaba en ese entonces, justo al centro de las capillas de La Concepción y del Chepinque.

Fue en 1831, y gracias al entonces Gobernador Francisco García Salinas o mejor conocido por la población por el cariño que se le tenía como “Tata Pachito”, que dicho reciento recibió el nombramiento de Alameda, lo que permitió una extensión en su territorio, la restauración de elementos dañados por el paso del tiempo y uso, así mismo, se realizo el embovedado del arroyo Quebradilla, se sembraron nuevos árboles, todo ello, para el deleite de la población.

Cuatro años más tarde (1835), Santa Ana impuso al comandante militar General D. Joaquín Ramírez y Sesma la inauguración de dos fuentes. Para 1840, el entonces Gobernador del Estado, Lic. Santiago R. Villegas, ordeno la adquisición de arboles de fresno, mismos que fueron traídos desde Aguascalientes y aprobó presupuesto para la ampliación de 165 varas de barda que circundaban el recinto.

1841, tras la muerte de Tata Pachito, a causa de una afección pulmonar, se edificó un mausoleo, en donde fueron depositados sus restos, uniendo así el recinto con el dador del nombre de Alameda.

1842, el H. Ayuntamiento, a través del Prefecto Político, D. Francisco Gómez, adquiere un par de fincas en ruinas, lo que permite que la Alameda amplíe su extensión territorial.

Debido a la llegada del Tren Central al territorio estatal, proveniente de la Ciudad de México, el 9 de marzo de 1884, la Alameda se viste de gala con recitales de poesía y cantos, a través de un festival organizado por el entonces Gobernador del estado Gral. Jesús Aréchiga.

Debido a la importancia que tomo el recinto entre la población se promulgo en 1859, un reglamento para la conservación y el cuidado del mismo, que de manera textual decía:

“Siendo la Alameda un lugar de recreo público es un deber de la autoridad conservar en el mayor orden, seguridad, limpieza, aseo y hermosura posible, y a fin de conseguir esos objetivos se observaran las prevenciones siguientes:

1.- La gente que pasea a caballo o en carruaje, no lo hará corriendo o con una velocidad peligrosa, sino al paso natural de sus cabalgaduras o vestías de tiro. La infracción de éste artículo será castigado con una multa de 5 a 25 pesos según la calidad de las personas.

2.- No se permite que vaguen perros dentro del paseo y los guardas del perseguirán y mataran a los que se introduzcan. Lo que tendrán entendido todas las personas que suelen seguirse de sus animales, porque en el cumplimiento de lo mandando, no se atenderá a que los repetidos animales sean o no de particulares, ni se oirán reclamos y quejas contra lo ejecutado.

3.- Para evitar el abuso que se ha observado en algunas personas, de cortar más de una flor, se les advierte que se castigará ese exceso con una multa de uno hasta diez pesos.

4.- Bajo la pena designada por el artículo anterior, se castigara a quien forme reuniones o juegos, o que ponga algún otro letrero”.

En el costado noroeste de la Alameda, se edifico a principios del Siglo XX un depósito de agua, mismo que era alimentado por el Socavón de la Esperanza de la Mina El Edén, esto permitía que se regaran los arboles, dando vida y luz a sus jardines.

En 1902, las fuentes y el kiosco, fueron sustituidas en época del porfiriato, ya que debido a su deterioro, era imposible una restauración, dichas acciones fueron motivo de una nueva celebración. Al nuevo kiosco se le nombró Porfirio Díaz, en aquel entonces, Presidente de la República, su edificación que tuvo un costo de $5,000.00 pesos, se dio durante la administración de Genaro J. García, quien era Gobernador del Estado, posteriormente se puso a servicio de la población con su inauguración el 21 de junio de 1905 durante el gobierno del Lic. Eduardo G. Pankhurst.

Para 1915, tras el triunfo de la Revolución Mexicana y el final del porfiriato, es renombrado el kiosco, se le conocería como: “Fernando Villalpando”, autor de “La Marcha Fúnebre González Ortega, La “Alameda”, fue fuente de inspiración para Genaro Codina quien compusiera la “Marcha Aréchiga”, que mas tarde fuera nombrada “Marcha de Zacatecas” y actualmente considerada como el segundo Himno Nacional.

El 21 de marzo de 1926, y siendo Presidente Municipal, el Señor Enrique Enciso, se inauguro un monumento a Benito Juárez, justo a la entrada del recinto, por lo que deciden dar el nombre del Benemérito de las Américas a la Alameda.

Para 1932, el Club Rotario de Zacatecas, hizo la donación de juegos infantiles, mismos que fueron colocados al lado derecho de la entrada principal, lo que dio pie a una nueva celebración y consolidación como espacio familiar.

En 1940, el deterioro de la Alameda se hizo evidente, por ello, el Gral. Pánfilo Natera García, ordeno una remodelación total, gasto que fue calculado en cuarenta y cinco mil pesos y que básicamente consto de la reparación de la baranda y los pórticos, la construcción de nuevas pilas de cantera, la colocación de guarniciones de concreto, mosaicos en los andadores y pavimentos en las calles aledañas, la instalación de nuevas bancas de cantera.

El 11 de septiembre de 1943, fueron inauguradas y puestas a disposición de la ciudadanía, las nuevas instalaciones, esto con motivo de las fiestas patrias, cabe destacar que desde entonces, es denominada: “Alameda Trinidad García de la Cadena”.

El 8 de septiembre de 1968, se construyó el monumento a Francisco García Salinas, un año más tarde se instalaron kioscos, que servían para la venta de golosinas, frutas y demás servicios a los paseantes. En 1993 fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, junto con el primer cuadro de la ciudad.

A lo largo de la historia, la Alameda, ha sido parte fundamental de los zacatecanos, quienes en sus arbolados pasillos, han vivido un sinfín de historias, familiares, de amor, amistad, reconciliaciones, se ha dado pie a las famosas y tradicionales mañanitas de abril, ferias de libros, verbenas populares, miles de niños han aprendido a caminar, otros a andar en bicicletas, muchos más han corrido de un lado a otro, o hasta sus fuentes han sido las consentidas de los estudiantes traviesos de secundaria que se divierten dando chapuzones en su interior.

Actualmente la ciudadanía demanda que el espacio que por años ha acogido a los zacatecanos, no sea modificado en la estructura y arquitectura que ha conservado a lo largo de la historia.

“Lo que yo sé, es que existe un presupuesto de 38 millones de pesos, y que se pretenden utilizar para evitar e paso vehicular, pero considero que es una arbitrariedad, destruir lo que ya tenemos”, comentó Juan Manuel Quiroz, usuario del inmueble.

Por su parte, la señora Ana María Cifuentes, quien suele hacer caminatas en la alameda por recomendación médica, dijo estar en desacuerdo con las autoridades gubernamentales al querer modificar, el espacio de todos los zacatecanos.

“Yo estoy de acuerdo en que la alameda, sea cuidada por los gobiernos, que le den su manita de gato, pero solo pata conservarla como ahora la conocemos, no para que le quiten y e pongan como acostumbran sólo para justificar gastos”, comentó Patricia Ugalde.

“A mí se me hace, que quieren hacer lo mismo que en el jardín de Guadalupe, ahí le metieron mano y la verdad quedo muy feo, es mas ni se sabe donde quedo el kiosco”, Expresó Magrita Martínez.

“Todos los Zacatecanos debemos unirnos para cuidar nuestro patrimonio y evitar que personas ignorantes de nuestras tradiciones acaben con ellas”, dijo don Pedro Medina.

Dichas inconformidades surgen debido al proyecto retomado por La Secretaría de Obras Públicas (Secop), para la remodelación de la Alameda Trinidad García de la Cadena, con una inversión de 38 millones de pesos y que pretende, modificar el espacio y permitir en todo su entorno el paso de los peatones, la instalación de nuevas jardineras y la reforestación del lugar, así como la mejora del paisaje urbano.

Fuente: http://www.oem.com.mx/elsoldezacatecas/