LETRAS DE CANTERA Y PLATA | Zacateks.com

LETRAS DE CANTERA Y PLATA

Hace tiempo, publicamos en este espacio la primera parte de un cuento corto, titulado “Una historia diferente” lo recuerdan?  La verdad es que nos hemos ausentado mucho con esto de las historias pero aquí estamos de regreso para compartirles la segunda parte de este cuento! Para aquellos que no recuerden la primera parte de la historia, pueden buscar en nuestras publicaciones anteriores de Letras de Cantera y Plata! Les deseamos un muy agradable domingo y aquí tienen:

 

“Una historia Diferente. Segunda Parte”

 

…Entre en los sanitarios, y para mi suerte, parecía haber una especie de tianguis ahí dentro, “Supongo que  así deben ser los sanitarios femeninos” pensé. Suspire y me di media vuelta al entender que ese no era un lugar tranquilo para mí. Al salir, vi que James seguía cómodamente sentado en la mesa, ya habían servido los platillos que ordenamos, y al parecer, James tenía la intención de esperar a que yo volviera, suspire de nuevo, “sin salida eh?” me dije mientras caminaba en dirección a la mesa de nuevo. Alcance a ver como mi amigo tomaba los cubiertos y empezaba a comer, así que supuse que, o se dio cuenta de que yo volvía, o simplemente se canso de esperarme. Al sentarme, James no dijo una sola palabra, el seguía disfrutando de sus platillo, como a la espera de que fuera yo el primero en iniciar conversación. Tome mis cubiertos, e hice ademan de empezar a comer también, ya casi habíamos terminado cuando vi que James dejaba los cubiertos a un lado. “Valla, por fin…” pensé, al imaginar que se dignaría a continuar con nuestra charla, pero en lugar de eso, alzo la mano y pidió que le trajeran un postre, giro su rostro hacia mí, y ahí estaba de nuevo…su maldita sonrisa.

-De acuerdo…ya basta, ha sido suficiente por el día de hoy. –Dije intentando no alzar la voz demasiado, pero si lo suficiente como para que notara que estaba perdiendo la paciencia. Pero, el muy idiota, simplemente se quedo callado, sin desaparecer de su rostro su estúpida sonrisa. “Bien Billy…cálmate…intenta tranquilizarte, James solo quiere fastidiar” me dije  al mismo tiempo que tomaba una gran bocanada de aire para empezar a  hablar, pero esta vez, fue James quien intervino en mi repentina ola de furia, y lamento decir que se veía bastante divertido.

-Billy, eres el tipo de persona que hace lo que en verdad quiere, solamente cuando alguien más te obliga a hacerlo, si no existe un tercero en discordia que te ponga a prueba, no mueves un dedo. Y creo que el caso de tus historias encaja perfectamente con lo que te estoy diciendo.

+ Mientes… yo siempre hago lo que quiero, cuando quiero.

-Ah. ¿De verdad?…

+Si, y para que te des cuenta de eso, enviare las historias al periódico local, y tal vez a una que otra editorial. ¿De acuerdo?… Así que, borra en este instante tu maldita y odiosa sonrisa.

James bajo la cabeza, y yo supuse que estaba avergonzado de lo que había dicho de mí, después de enviar las historias al periódico, comprendí que James había bajado la cabeza, porque intentaba con todas sus fuerzas contener la risa y esconder esa sonrisa que tanto me irritaba.

Antes había comentado que el señor destino es quisquilloso con sus decisiones, ahora también creo que cuando esta de ánimos es bastante dramático.