Eccehomo “restaurado“ atrae a turistas y medios del mundo | Zacateks.com

Eccehomo “restaurado“ atrae a turistas y medios del mundo

¿Recuerdas qué hace algunos días te comentamos sobre la “trágica restauración de una pintura?

Pues, a pesar de las críticas, burlas y reclamos que ha habido en torno a la obra, los habitantes de Borja España se han visto beneficiados por la gran cantidad de turistas nacionales e internacionales que están visitando el Santuario de Nuestra Señora de la Misericordia, dónde se encuentra resguardado el “restaurado” Eccehomo.

¿A qué se debe tanto visitante? Probablemente al morbo y curiosidad de ver el resultado de la obra, para tomarse “la foto del recuerdo” al lado de la pintura, y a pesar de que primeramente se crítico tanta difusión a la noticia, ahora la ciudad está agradecida con la publicidad gratuita que han recibido.

Vale la pena destacar que aun no se define sí la anciana que lo “restauró” recibirá alguna sanción, lo cierto es que los familiares del autor original están exigiendo que se haga todo lo posible por recuperar la pintura… ¿Tú irías a visitarlo?, aquí la información completa difundida por EFE:

Decenas de personas han acudido al santuario español de Nuestra Señora de la Misericordia en Borja y han hecho largas filas para fotografiarse con la pintura del eccehomo “restaurado”, que dio ya la vuelta al mundo.

Numerosos medios de comunicación, algunos extranjeros, pero también de muchos curiosos buscan inmortalizar su imagen junto a la que ya se conoce como “la peor restauración de la historia”.

Tanta ha sido la expectación provocada, que el Ayuntamiento de Borja contrató para la jornada de la romería al santuario un guardia de seguridad y colocó un cordón a un metro y medio de la pintura, para salvaguardar su estado y evitar que los curiosos se acerquen demasiado, como si se tratase de la mismísima “Gioconda” o de “La Maja Desnuda”.

El alcalde de Borja, Francisco Miguel Arilla, explicó a los medios que desde el jueves se está acercando mucha gente al santuario, gente procedente incluso de otros países que vienen hasta aquí para ver lo que una anciana ha hecho “con todo el cariño del mundo” en “una obra pequeña y sin valor, que no está ni catalogada”.