El cártel de las frituras | Zacateks.com

El cártel de las frituras

Les comparto un fragmento de una publicación que realizó Tania Tagle en Revista Replicante sobre lo que bien podría ser llamado “Trafico de papitas”

Hace unos días me encontré a mi vecinito en la tienda, llenaba el mostrador de bolsas de botanas y chocolates de todos los tipos. Le pregunté si tenía una fiesta y le pedí bromeando que me invitara. Me imaginé cualquier tipo de respuesta menos la que obtuve: “Es que en mi escuela ya no venden ni papas ni chocolates. Entonces yo me llevo y las vendo en las canchas”. No supe qué decir, lo único que se me ocurrió fue preguntar si estaban enterados sus papás. “Sí”. Luego salió de la tienda dando un brinco. Lo seguí.

—Oye, Santiago, pero ¿sí sabes que ya no venden papas porque les hacen daño a los niños? —la verdad es que no se me ocurrió preguntarle otra cosa.

—No, las papas no hacen daño, bueno, sólo si comes muchas te pones gordo.

—¿Ah sí? Entonces, ¿por qué crees que las quitaron de la tienda de tu escuela?

—Porque los obligó la directora.

—¿Y no te da miedo que te cache?

—La directora no, me da más miedo que me cachen los otros niños que venden porque ellos empezaron primero y se van a enojar. Pero ellos no les hablan a los de mi salón y yo sólo les vendo a ellos porque… —se interrumpió, probablemente preguntándose si había hablado de más.

—Ya me voy —dijo, y echó a correr.

Santiago, el nieto de la portera, el niño más ñoño que he conocido en la vida, la única criatura de ocho años que prefiere jugar ajedrez o armar un rompecabezas que ver la televisión, convertido en un traficante de frituras, en un mini Chapo.

¿Qué opinan de estas acciones?

Artículo completo en Revista Replicante

Vía HECF