FITC Zacatecas 2011 – Taller de Teatro Escolar INBA | Zacateks.com

FITC Zacatecas 2011 – Taller de Teatro Escolar INBA

TALLER DE TEATRO ESCOLAR INBA
“LA MÁQUINA DE ESQUILO”

“La máquina de Esquilo” lleva un texto tan lúdico como lo es didáctico al terreno del teatro de calle. En menos de una hora los asistentes reciben una muy interesante lección acerca del sentido y los orígenes del teatro, a la vez que tienen oportunidad de gozar del dicho arte en acción. La obra fue escrita específicamente para un público estudiantil, de nivel secundaria a universidad. En cuanto a género, la obra transita entre el teatro narrativo, la farsa y – finalmente– la tragedia.

La puesta en escena está diseñada para presentarse en plazas públicas o patios de escuela. La escenografía, colocada alrededor del público reunido en la plaza, consiste en una gran base de columna griega, de dos metros de diámetro –que sirve de pequeño escenario– y cinco bases individuales (objetos que podrían encontrarse en unas ruinas griegas: el pie de un coloso, un capitel de columna jónico, una cabeza de medusa y dos grandes piedras) sobre las cuales los actores se trepan para asegurar ser vistos por todo el público.

Durante la obra, las bases individuales son levantadas y cambiadas de lugar, dando gran movilidad y variedad al espacio escénico y procurando así cercanía eventual con un mayor número de asistentes. De esta manera, la acción dramática se desarrolla no sólo frente a los espectadores, sino alrededor y en medio de ellos.

Siete jóvenes actores inician la función dirigiéndose al público a la usanza de cualquier actor joven: zapatos deportivos, pantalones cortos, camisetas. Conforme van entrando en materia, sacan de dentro de la misma columna vestuario de época que se colocan sobre su misma ropa, a vistas del público. Siempre se mantienen en zapatos deportivos, como un recordatorio visual de que no hay ninguna pretensión de encarnar a fondo la ficción: a fin de cuentas, no se trata de recrear el teatro griego sino de explicarlo y de presentarlo –por primera vez, sin duda, en muchos casos– ante el público reunido.

Además de una introducción general al teatro griego y al papel de Esquilo en el desarrollo del arte dramático, en la obra se presentan versiones muy abreviadas de “Los siete contra Tebas”, “Las Suplicantes”, “Prometeo encadenado” y “Los Persas”. Las primeras tres se presentan en tono fársico, centrándose más en la trama y la mitología que en el contenido profundo de la obra. Sin embargo, la última –“Los Persas”– sí se intenta presentar “en serio” para dar al público aunque sea una pequeña probadita de lo que sería la experiencia real de asistir a la presentación de una tragedia griega. La obra concluye como un homenaje no sólo al genio de Esquilo, sino al teatro mismo.