¿Renunciarías al internet por un millón de dólares? | Zacateks.com

¿Renunciarías al internet por un millón de dólares?

Actualmente hay más 2,000 millones de usuarios te internet y muchos de nosotros hemos integrado tanto la web a nuestras vidas que es difícil cuantificar cuanto vale para nosotros. Piénsalo

¿Cuánto te tendría que pagar alguien para que dejes de usar internet por el resto de tu vida?

¿Bastaría con un millón de dólares? ¿20 millones? ¿Qué tal mil millones de dólares?

Cuando el profesor Michael Cox, director del Centro O’Neil para Mercados Globales y libertad en la Escuela de Negocios Cox de la Universidad Metodista del Sur, sus alumnos respondieron que él no les podría pagar lo suficiente.

El libre mercado, dice Cox, crea una enorme brecha entre lo que los consumidores están dispuestos a pagar por el acceso a internet y cuanto cuesta en realidad.

No es caro conectarse a internet y cada vez se vuelve más económico. Este patrón lo vemos en muchos otros productos, por ejemplo, el celular. Cuando salió en los años 80, el teléfono celular no tenía aplicaciones, música o acceso internet – ahora sí que era como un ladrillo con botones. Peor aún, un ladrillo que costaba cerca de 4 mil dólares, y es por esto que solo la gente con grandes cantidades de dinero los podía pagar. Ahora puedes conseguir un iPhone por 40 dólares (en EUA).

Resulta que el capitalismo tiene su propio sistema de transferencia de bienestar.

“Cuando sale un nuevo producto todos hacemos fila por él”, dice Cox. “La gente más adinerada está hasta el frente y paga los precios más altos por la peor versión de un producto.”

Incluso en una economía pésima podemos disfrutar desde smartphones hasta las asprinas, que no eran disponibles para la gente más rica del mundo hace poco tiempo. Y si tenemos acceso a algo como el internet, algo tan valioso para nosotros, quizá seamos más ricos de lo que creemos.

Regresando a la pregunta principal, ¿Estarías dispuesto a dejar de usar internet por un millón de dólares por el resto de tu vida? ¿Cuánto pedirías?

Créditos: The Fund for American Studies

Etiquetas:,